(Dos mujeres mantienen una conversación telefónica)

-      Ay! Calla, calla…¡Lo que le ha pasado a Piluca…!

-      Qué?

-      El otro día en el gimnasio…

-      ¡Qué?

-      Tú sabes que ella de toda la vida, del colegio, cuando se rompe una uña se la mete en la boca y ahí la tiene horas, jugueteando…

-      Sí, claro. De siempre…

-      Bueno. Pues en el gimnasio al que va hay un profe que dice que está que te mueres. Y encima joven, de unos 30…

-      Mariposón, seguro…

-      No, no. Escucha. Según Piluca está todo el tiempo atendiéndola, y como acercándose mucho a ella cuando le explica algún ejercicio…

-      Ya. Y Piluca de los nervios…

-      Total. Con lo que es de monja… pero por otro lado a ella le gusta un poco… Es normal y más teniendo un carn d`olla en casa.

-      A nadie le amarga un dulce…

-      El caso es que nada. Un poco de tonteo y nada más. Piluca no va más allá nunca.

-      Bueno ¡al grano!

-      Eso. El otro día, cuando ya había terminado su tabla de ejercicios, se fue al vestuario. Lo normal. Y resulta que él la siguió hasta allí y entró detrás de ella…

-      ¡Ostrás!

-      Se la quedó mirando (Piluca atacada de los nervios) y le dio un besazo en la boca que alucinas.

-      ¡Haaaala! Je,je,je… Mira, eso que se lleva!

-      La pobre cuando me lo contaba, me daba pena…tenía un apurazo…

-      No me parece para tanto…

-      Calla, mujer! En el beso, que ella dice aceptó como estatua de sal, se le fue de la boca la uña rota y se la pasó al otro…

-      Ja,ja,ja…¡No me digas?

-      Sí. Por lo visto el tío en cuanto notó algo en la boca se separó de ella y con cara de asco se lo sacó…

-      Pilu abochornada, imagino…

-      …y cuando vio lo que era (y tú sabes que a ella le gusta llevar  las uñas periquito) le dio una arcada.

-      Ja,ja,ja…Ya ves…el musculitos…de porcelana que debe ser el chico…

-      Piluca, viendo lo que estaba pasando, primero se quedó como pasmarótida, pero terminó partiéndose el culo de la situación y de él.

-      Ja,ja,ja…y ahora le da corte volver al gimnasio.

-      Como que no ha vuelto, y dice que a ella le da lo mismo perder el dinero del mes, pero que no es capaz de ir más…

-      No me extraña, tía, qué corte…Claro que él…

-      Él, un jeta y un flojo

-      Total. ¡Encima que con el beso se ha llevado premio! Je,je,je…

-      Ja, ja, ja…