Follones, porque en la obra se suceden los problemas y las situaciones azarosas. La realidad y el absurdo se dan la mano, lo real y lo imposible.

Folletines, porque los personajes hablan, cuchichean, cotillean y actúan movidos por la pasión. Aunque no hay sexo explícito, el tema planea sobre alguno de los argumentos.

Y por último, Folletadas, o mejor dicho folletás, que quiere decir tonterías.  Breves historias que encierran un pensamiento personal casi siempre relacionado con la situación del país.

 

Opiniones de los lectores:

 

“Una patada en el alma. Ríes y lloras con esos personajes que somos todos”.

Antonio Delgado

“Es un escarnio”.

                      Ana Navarro

“Refleja las debilidades humanas con un agudo sentido del humor... Desde lo más atroz hasta lo más hilarante se dan la mano en esta modernísima novela”.

Pablo Monteagudo

“Este libro, de incalificable género, refleja a la perfección la polifacética personalidad de la autora: Culta, alocada y divertida”.

Eva De la Cruz

Llevo días y días reflexionando en cada uno de sus capítulos...porque cada uno de ellos me ha trasladado a muchos pensamientos, sentimientos, olores!!!! y anécdotas que dormían en mi frágil y pequeña mente”.

Laura Vidal

 

Fragmentos de la obra: